Print Friendly
  • Numerosas iniciativas productivas que nacieron como un sueño se han convertido ya en empresas consolidadas que exportan sus productos a diferentes lugares de la región centroamericana y de Estados Unidos.

 

“Como productores y productoras tenemos grandes sueños”, dijo Yuber Cruz, coordinador de la Red Nacional de “Un Pueblo, Un Producto”, quien participó hoy en el programa Casa Abierta y es testigo de los resultados positivos que esta estrategia nacional ha tenido en los 82 municipios donde se implementa.

 

Para este joven empresario, “Un Pueblo, Un Producto ha sido la chispa de fuego que El Salvador necesitaba para desencadenar esa explosión productiva que nos va a permitir construir sueños colectivos que nos lleven a diversas partes del mundo”.

 

La iniciativa nacional busca promover el desarrollo económico local a través de procesos que generen capacidades comunitarias, emprendedoras y empresariales a partir del potencial de recursos locales e identitarios.

 

De acuerdo con la directora del CONAMYPE, Ileana Rogel,  la estrategia económica potencia en 82 municipios diferentes rubros comerciales que evidencian las riquezas locales de cada territorio

 

Para el alcalde de San Vicente, Medardo Lara, esto es un dinamizador de la economía, que ha permitido que pequeñas iniciativas emprendedoras se conviertan en empresas consolidadas en los municipios.

 

“El gobierno retomó Un Pueblo, Un Producto, nos lo da al municipio y nosotros lo que debemos hacer es apoyarlo y hacerlo crecer más y más”, dijo el edil vicentino.

 

Así también, Sofía Amaya, microempresaria del rubro de hortalizas en Jiquilisco, (Usulután), aseguró que esta iniciativa ha sido muy positiva para su municipio, principalmente por el impacto económico que ha tenido en el territorio.

 

“En nuestro comité hay 26 iniciativas productivas de las cuales la mayoría son jóvenes. Un Pueblo, Un Producto nos ayuda a descubrir los distintivos de nuestros territorios. La filosofía es aprender a valorar, aprender a desarrollar la economía con lo que tenemos”, manifestó.

 

 

De igual forma, Grecia Cruz, propietaria de la microempresa “Chentillo” que vende diversos productos como vinos y jaleas, manifestó que esta estrategia económica permite aprovechar más las “riquezas humanas que El Salvador tiene, y que muchas veces los mismos pobladores desconocemos”.

 

“Un pueblo, Un Producto es la mejor alternativa para que como empresarios salgamos adelante y mejoremos la vida de cada una de los pobladores”, dijo la joven empresaria.

 

Por su parte, Richard Morán, productor de café en Apaneca, calificó como una de las bondades de esta estrategia nacional, la enseñanza que da a los micros y pequeños empresarios sobre el potencial económico que pueden tener sus productos si creen en las riquezas locales de los municipios.

 

“En Apaneca este movimiento ha caído como agua fresca. Un Pueblo, Un producto nos abrió los ojos y hemos tenido la experiencia de comparar nuestro  producto con otros de  marcas y transcendencia y nos damos cuenta que lo que elaboramos es muchísimo mejor”, dijo convencido.

 

Durante este espacio de diálogo participó también el presidente de PROESA, Sigfrido Reyes, quien instó a los asistentes a continuar poniendo más empeño a sus iniciativas productivas para que las mismas trasciendan todas las fronteras.

 

“Pensemos en que cada producto que desarrollamos tiene gran potencial; siempre y cuando le pongamos ese toque de innovación podemos llegar lejos, como gobierno estamos listos para acompañarlos, para ir a un escenario global”, dijo.

 

En este espacio y diálogo y convivencia, el mandatario reiteró su voluntad y compromiso de continuar buscando más recursos para poder extender esta estrategia de desarrollo económico territorial a más municipios del país.

 

San Salvador, 21 de octubre de 2017.