Población denuncia grafitis de pandillas como muestra de la confianza que tiene en estrategia de seguridad del Gobierno

La confianza en la estrategia de seguridad del Gobierno del Presidente Nayib Bukele, aumentada entre los salvadoreños, a raíz del efectivo combate a las pandillas, ha motivado a la población a denunciar los lugares donde los terroristas mantenían sus grafitis, para que la Dirección de Centros Penales envíe reclusos en fase de confianza del Plan Cero Ocio para que los borre definitivamente.

“Denuncia resuelta. A nuestras redes reportaron la existencia de algunos grafitis de pandillas en Cuscatancingo. Y este día procedimos a borrarlos con nuestro equipo de reacción. Seguimos trabajando por un país libre de pandillas”, destacó el director de Centros Penales, Osiris Luna, al resaltar cientos de denuncias que están recibiendo por parte de la población en los canales habilitados para tal fin.

La Dirección de Centros Penales atiende más denuncias de población para borrado de grafitis pintados por pandillas. El llamado hecho por las autoridades a denunciar está funcionando y más comunidades quedan libres de esos símbolos de estos terroristas, gracias a la confianza de la población en la estrategia de seguridad del Gobierno.

“En redes sociales recibí una denuncia sobre grafitis de terroristas que quedaban en la colonia Guayacán de Soyapango. Y este día desplegamos a nuestro equipo de reacción inmediata, quienes se encargaron de borrarlos por completo”, sostuvo Osiris Luna.

En esta guerra contra las pandillas, el Gobierno continuará borrando todos los grafitis de estos terroristas, ya que el tiempo de las pandillas ha llegado a su fin.

“Estamos sacando hasta el último terrorista de las calles y también borrando sus grafitis. Envía tu denuncia a mis redes sociales, a las de @PenalesSV o al correo: denunciaciudadana@seguridad.gob.sv”, detalló Luna.

Para este Gobierno el mensaje es claro, este país no tiene espacio para los terroristas ni para sus grafitis en barrios y colonias, por lo que no se dará un paso atrás en el combate contra las pandillas.