Gobierno del Presidente Nayib Bukele critica la maniobra de ARENA y FMLN para privatizar el ISSS 

A raíz del intento de la oposición política (ARENA-FMLN) de modificar la ley del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) para dar más atribución en el consejo directivo al sector privado, vale la pena recordar que la mayoría de privatizaciones en el país no han sido fructíferas y solo han beneficiado a este sector, sobre todo con el tema de las pensiones, que ha demostrado por más de 20 años que no logra cubrir las demandas y aspiraciones de todos los salvadoreños.

Dos temas son clave en relación al sistema previsional: la baja rentabilidad del fondo, a pesar de las reformas hechas por la Asamblea Legislativa en 2017, y el eterno pesar de la mayoría de la población de no tener pensiones dignas, acorde con el costo de la vida, la inflación y otros factores económicos que no fueron tomados en cuenta por el Gobierno del FMLN cuando, ese año, tuvo la oportunidad de hacer un abordaje integral para transformar el sistema previsional.

Por ello, hoy que se plantea un escenario donde ARENA y el FMLN, actuando en bloque, intentan dar más fuerza a la participación privada en una institución tan importante para la salud de los salvadoreños, el Presidente de la República, Nayib Bukele, ha recordado que en el nombre de la eficiencia y eficacia, lo que se quiere hacer en el ISSS es “neoliberalismo puro y duro, del más rancio y fracasado”, aspectos que en su momento marcaron el contexto de la privatización del sistema de pensiones, en 1998.

“Este discurso ya lo escuchamos en los noventa (…) quieren privatizar el ISSS. Ya ni siquiera lo disimulan y tienen los votos del FMLN para hacerlo. Es increíble”, dijo el mandatario sobre la propuesta de ARENA en la Comisión de Salud de la Asamblea.

Al respecto del tema pensiones, el jefe de Estado ha dicho que estas en el país “son de hambre” y que se necesita una reforma radical, que no solo de ganancias a las AFP y alivie la carga fiscal al Gobierno, sino que también ayude a los trabajadores.

“Las pensiones son de hambre en este país y un 74% de la población no recibe un monto de retiro digno, el sistema previsional no sirve y necesitamos una reforma radical, no puede ser como un parche que solo de más ganancias a las AFP y al Gobierno”, afirmó en enero el gobernante.

Un tema donde se confirma que, con el argumento de la administración esto se convierte en privatización, es la comisión que reciben las Administradoras del Fondo de Pensiones (AFP). 

Esta, con el tiempo, ha variado, y en 2017 se redujo la comisión al 1.9%, pero nunca se ha hablado de hacer una reestructuración o una reforma sistemática a este tema para trasladar la administración al Estado, lo que deja claro el planteamiento de lo que hay detrás es un manejo privado de un bien público, incluyendo el tema del Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP) que permite pagar el viejo sistema del ISSS y el Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP).

Desde 2006 hasta la fecha, los trabajadores, vía las AFP, le han prestado al Gobierno más de $7,000 millones para que éste pague las pensiones de los jubilados del ISSS y el INPEP, un hecho más que confirma que la privatización no generó eficiencia ni buen manejo a favor de la gente.

Con estos ejemplos, el Gobierno de la República confirma que ese “viejo manual” de privatizaciones está desfasado y lamenta que la Asamblea Legislativa, a seis meses de las elecciones legislativas y municipales de febrero de 2021, esté jugando con los intereses de los salvadoreños, sobre todo en el tema de salud, ya que el ISSS es una institución importante que funciona con las contribuciones de los salvadoreños que conforman la clase trabajadora del país.