Gobierno espera que Tren del Pacífico sea modelo para Guatemala, Honduras y conecte con Tren Maya de México

El Gobierno del Presidente Nayib Bukele espera que el Tren del Pacífico se convierta en un modelo para los demás países de la región, principalmente para Honduras y Guatemala, buscando mejorar el servicio de transporte para mover carga y para transportar personas. Esta obra traerá empleos, turismo e inversiones, según el director para El Salvador del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Luis Rodríguez, entidad que respalda paso a paso la megaobra.

 

La visión del Presidente Nayib Bukele es ser un país de puertas abiertas a la inversión extranjera. El objetivo es que el proyecto salvadoreño amplíe el recorrido y que se establezca una conexión con obras similares en países vecinos, dado que en México ya se construye el Tren Maya. Esto potenciará el turismo en la región.

 

El Tren del Pacífico es una propuesta del Plan Cuscatlán que está por concretarse, La Asamblea Legislativa ya aprobó la Ley de Régimen Especial para la Simplificación de Trámites y Actos Administrativos Relativos al Tren del Pacífico, que permitirá acelerar el proceso de construcción del proyecto.

Tanto el astillero como el aeropuerto en oriente permitirán a El Salvador figurar como un socio estratégico a escala regional.

El Ministerio de Obras Públicas detalló que la primera línea del tren iniciará en el occidente y terminará en San Salvador. Dentro de ese tramo inicial, la primera fase recorrerá del Puerto de Acajutla, en Sonsonate, hasta Sitio del Niño, en La Libertad.

 

Antes de asumir su mandato, el Presidente Bukele tenía esa visión integracionista. Debido a que El Salvador tiene una posición estratégica envidiable para conectar el Atlántico y Pacífico; presentó en Antigua Guatemala, el proyecto regional “Somos uno”, parte de su Plan de Gobierno.

 

Rodríguez recordó que a fines del siglo XVIII se construyó el ferrocarril en El Salvador, a cargo de una empresa británica que lo cedió a la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) allá por 1970. Debido a la guerra, este sufrió daños en los 80 y quedó en el olvido. Con el Acuerdo de Paz (1992), los gobiernos anteriores pudieron retomar el proyecto, pero optaron por esconderlo; “lejos de haber tomado una decisión de reconstruirlo, hicieron un museo (2018); algo tan importante como la movilidad ferroviaria, hoy por hoy, metida en un museo, no se vale”, lamentó.

 

En el sur de México, el gobierno ejecuta el proyecto Tren Maya, entre otros que conectarán con el centro del país; “al ver esto, la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) dice, bueno si está esto, lo lógico es que se conecten con Centroamérica, con Guatemala, El Salvador y Honduras”, enfatizó Rodríguez.